Como cada año el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, a través del programa Ciencia Pública, se suma a la celebración nacional del “Día de los Patrimonios 2023”, valorando el conocimiento como un patrimonio esencial que vincula los recuerdos con el presente y el futuro del país.

Por este motivo conmemoramos la trayectoria de mujeres pioneras de nuestro país y su legado vigente. La mayoría de ellas son protagonistas del libro “Pioneras”, escrito por Verónica Undurraga Schüler y Stefan Meier Valenzuela, que narra sus vidas  y obras en ciencia, tecnología, conocimiento e innovación. 

¡Te invitamos a conocer y recorrer parte de sus historias!

Adelina Gutiérrez Alonso (1925-2015)

“Para mi mamá el hecho de haber tomado una opción poco común a lo femenino la llenaba de orgullo”

Alfredo Moreno, hijo menor de Adelina Gutiérrez

Pedagoga en Física y Matemática, Adelina quedó en la historia del país al convertirse en la primera mujer astrónoma y en socializar el conocimientos de los astros a la comunidad educativa y la ciudadanía. Su legado es tal que en nuestros días ha sido reconocida a nivel internacional por su trayectoria académica.

Desde su educación escolar, Adelina se interesó mucho en la enseñanza y la investigación, dos motores que fueron claves para entrar a estudiar en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde obtuvo su título como Profesora de Estado en 1948. En un principió ejerció como profesora de ciencias en el Liceo Darío Salas, a la vez que colaboraba en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de su casa de estudios.

Gracias a su dedicación, Adelina fue nombrada como calculista del Observatorio Astronómico Nacional (OAN), lo que dio inicio a su fascinación por los astros y la investigación espacial. Justamente en la década de 1950, la exploración espacial tuvo un impulso a nivel mundial, acompañado por la denominada “carrera espacial” en medio de la Guerra Fría. Como consecuencia, en Chile comenzó la preocupación por la astronomía nacional, modernizando la infraestructura existente, todo gracias a las privilegiadas condiciones naturales que cuenta nuestro país para la observación de los cielos.

“El hecho de que era mujer, madre de cuatro hijos, que había logrado sacar adelante su carrera, viajando al extranjero, en esa época fue muy pionera. Ella me inspiró y fue un gran estímulo”

Mónica Rubio, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2021.

Todo este contexto permitió a Adelina que se especializara aún más en la astronomía, abriéndose nuevos horizontes. En 1960 partió rumbo a la Universidad de Indiana en Estados Unidos para cursar su doctorado en astrofísica. En tan solo cuatro años Adelina Gutiérrez consiguió el grado de Doctor, convirtiéndose en la primera mujer chilena con un doctorado en astronomía. En su vuelta a Chile, la doctora se dedicó a acercar el conocimiento astronómico a la ciudadanía en general, principalmente a las y los estudiantes que buscaban ejercer en astronomía también.

Entre sus tantos aportes, Adelina trabajó intensamente en la traducción de pappers y artículos científicos vinculados en la astronomía que solo se encontraban en inglés, facilitando su acceso para las próximas generaciones de astrónomos y astrónomas del país. Trabajó como académica de jornada completa en la Universidad de Chile hasta 1987.

Pero su mayor impacto en el país fue su intención masificar el conocimiento sobre los astros para toda la ciudadanía. Es así como Adelina logró publicar diversos libros que por medio de un lenguaje entendible y a través de ejemplos comprensibles explicaba fenómenos astronómicos difícil de contar, como la existencia de agujeros negros o la creación de estrellas que eran descubrimientos recientes para la década de los 70 y 80. Se podría decir, y así confirman cercanos y familiares, que Adelina nunca abandonó la docencia y la llevaba a cada espacio donde la gente se quisiera conocer los secretos del universo.

De hecho su pasión por enseñar la volvió a acercar al aula de clases en 1990, donde nuevamente fue profesora de astronomía hasta 1998, cuando finalmente jubiló. El 12 de abril de 2015, Adelina Gutiérrez falleció por causas naturales, logrando se reconocida por su trayectoria y legado tanto en vida y más después de su muerte.

«Le encantaba hablar de astronomía, tanto así, que nos explicaba la teoría de los hoyos negros de una forma sencilla. Mi madre narraba un mundo maravilloso y era impactante cómo lo enseñaba»

Alfredo Moreno, hijo menor de Adelina Gutiérrez

Proyecto Ciencia Pública: ¿Y si somos alienígenas?

Un entretenido libro que forma una bitácora en el que una tripulación espacial conocer la química de los astros. A través de este relato, las protagonistas emprenden un viaje hacia el origen del universo.

Este proyecto lo puedes leer de forma digital, donde encrontrarás todo el material generado para el proyecto. Además puedes conocer más de esta iniciativa desarrolla para la Universidad Autónoma:

www.ediciones.uautonoma.cl

Observatorio Astronómico Nacional (OAN)

En 1849, el astrónomo estadounidense, James Melville, junto a un equipo especializado realizaron una expedición en tierras chilenas para buscar posibles asentamientos de observación del cielo nocturno. Es así como aprovechando los fuertes españoles se instaló el equipo que trajeron para este trabajo en el cerro Santa Lucia, la cuna de la astronomía nacional.

Tras la expedición, en 1852 el gobierno de Chile le compró este equipo profesional para poder establecer el primer observatorio del país. Y en 1856 se trasladó esta instalación a un edificio más capacitado en el parque Quinta Normal.

En 1927 la gestión del OAN pasó a manos de la Universidad de Chile, quienes trasladaron la institución al cerro Calán, para tener mejor avistamiento del universo. En la actualidad, el observatorio continua en el mismo lugar, con telescopios históricos e instrumentos modernos que se usan principalmente para la docencia y fines comunitarios. 

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